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miércoles, agosto 10, 2022

Las 200 subidas más rápidas a Alpe d’Huez: solo Pantani bajó de los 37 minutos en la periodo del dopaje

Cuando este jueves un aguerrido fugado o alguno de los favoritos de esta edición del Tour alce los brazos en la meta de Alpe d’Huez, a 1.850 metros de altura, se convertirá en el trigésimo primer ciclista en hacerlo. La primera vez que se subió a esta cima, en 1952, coincidió con una edición revolucionaria, la primera televisada. Además, la organización de la carrera francesa introdujo en aquel recorrido una novedad, tres llegadas en aflautado: el volcán del Puy de Dome, Sestriere —la estación de esquí de los Agnelli que ya tuvo la visita del Giro de Italia en 1911— y Alpe d’Huez. Tres lugares a los que nunca había llegado y que en poco tiempo se hicieron un hueco en la mitología del Tour al lado de los gigantes históricos, Izoard, Tourmalet, Galibier.

En las tres ganó Fausto Coppi, il campionissimo de los años 50, y no hubo, quizás, un ciclista tan considerable como él hasta Eddy Merckx. De la mano de un ciclista mítico nacía el mito de Alpe d’Huez, aunque por entonces nadie era consciente de ello, mucho menos el defensor del Tour, Jacques Goddet, quien escribió: “Nada nos incita a militar por las llegadas en aflautado”. La experiencia del 52 se quedó ahí. Las dos siguientes llegadas en aflautado del Tour fueron sendas contrarreloj individuales al Mont Ventoux (1958) y Puy de Dôme (1959). Alpe d’Huez debió esperar 17 años más. Hasta 1976 no regresó el Tour a la montaña de las 21 curvas.

Circula en diferentes medios que el tiempo empleado por Coppi en la ascensión de 1952 fue de 45:22 minutos, a 18,25 kilómetros por hora. Un tiempo increíble para la época, pero que no entra entre las 200 mejores subidas.

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